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| Benedicto XVI publica su «Jesús de Nazaret» para reconciliar historia y teología |
| Fecha: 16/04/2007 |
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«Este libro no es de ninguna manera un acto de magisterio, sino sólo el resultado de mi investigación personal sobre el «rostro del Señor». Por eso, cada uno es libre de contradecirme», advierte con toda franqueza Benedicto XVI en el prólogo de su monumental «Jesús de Nazaret», presentado ayer en el Vaticano por un cardenal, Christoph Schoenborn; un filósofo laico, Massimo Cacciari; y un teólogo protestante, Daniele Garrone, siguiendo el espíritu de diálogo académico de Joseph Ratzinger, quien cumple el próximo lunes ochenta años y recibe ya felicitaciones de todo el mundo. La primera edición italiana es de 350.000 ejemplares, pero previsiblemente se agotará en pocos días.
El autor de más de cien libros desde que su «Introducción al Cristianismo», de 1968, se convirtió en un «best seller», pide «a las lectoras y los lectores un adelanto de benevolencia, sin la cual no puede haber comprensión alguna». Explica también su objetivo con toda claridad: reconciliar el «Jesús histórico», sobre el que tanto se ha investigado en el último medio siglo, con el «Jesús de la fe», un personaje que va más allá de lo que pueda describir cualquier Evangelio o cualquier biógrafo.
«Yo estoy convencido -afirma- de que el Jesús de los Evangelios es una figura históricamente sensata y convincente. Tan sólo si sucedió algo extraordinario, si la figura y las palabras de Jesús superaban radicalmente todas las esperanzas y expectativas de su época se explica su crucifixión y su eficacia».
Método histórico crítico
Como buen científico, el Papa respalda y elogia el «método histórico crítico» recomendado por la Iglesia desde hace tiempo, pero advierte que «por su propia naturaleza, nos lleva hacia algo que lo supera», y que sólo se comprende en toda su plenitud cuando a la arqueología, la epigrafía, la lingüística, la sociología y la historia se añade la reflexión teológica sobre la enseñanza de una persona que se presentaba como «hijo de Dios» ante unos compatriotas que deberían o bien creerle o bien darle muerte por blasfemo.
El profesor Ratzinger confiesa que «el camino interior hacia este libro ha sido largo», pues se remonta a los años juveniles, en que sintió la misteriosa llamada del protagonista del libro, Jesús de Nazaret, el personaje más estudiado de la historia, sobre el que ahora proyecta su reflexión de biblista, teólogo y pensador, sin escatimar comentarios sobre el mundo contemporáneo, como «el diktat de las opiniones dominantes» o «la falta de humanidad del capitalismo».
Aunque el lenguaje es comprensible, se nota la obra de un experto que fue asesor teológico del Concilio Vaticano II y que, desde su llegada a Roma en 1981, presidió durante 24 años la Pontificia Comisión Bíblica, que reúne a especialistas de todo el mundo.
Paradójicamente, uno de los acicates para escribir «Jesús de Nazaret» fue, según el autor, su encuentro con «el gran erudito judío Jacob Neusner» y su libro «A Rabby Talks with Jesus» (1993). Según Joseph Ratzinger, el rabino Neusner «se mete entre quienes escuchaban el discurso de la montaña y busca después a Jesús.
Es una disputa respetuosa y franca entre un judío creyente y Jesús (...) que me ha abierto los ojos sobre la grandeza de la Palabra de Jesús y las encrucijadas que plantea el Evangelio. También yo, como cristiano, entro en esa conversación para entender mejor lo que es auténticamente judío y lo que es el misterio de Jesús».
JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL DE ABC EN ROMA. |