Freud: LOS SUEÑOS Y LA REPRESIÓN
Fecha: 09/02/2009
 
• Su conocida «teoría de los sueños» supone que los sueños son fantasías repletas de deseos. Pero no se puede demostrar científicamente. De ser verdadera, ¿a qué extraños deseos corresponderían esos sueños terribles sobre sufrimientos y desastres que tenemos alguna vez? Lo cierto es que algunos sueños pueden revelar deseos escondidos, otros esconderlos y unos terceros refutar la teoría de Freud.

• Para Freud toda represión sería causa de una neurosis. Adolf Grunbaum --eminente filósofo de la ciencia y profesor en la Universidad de Pittsburgh-- publicó un libro (Validation in the clinical theory of psychoanalysi), en el que examina desapasionadamente una serie de premisas psicoanalíticas claves: la teoría de la represión (lo que Freud denominaba «la piedra angular sobre la que descansa toda la estructura del psicoanálisis»).

• Grunbaum no pretende que la idea de los recuerdos reprimidos, por ejemplo, sea falsa. Simplemente, sostiene que ni Freud ni ninguno de sus sucesores ha demostrado alguna vez la existencia de un vínculo causa-efecto entre un recuerdo reprimido y una neurosis posterior, o entre un recuerdo recuperado y una consecutiva curación. Grunbaum, como es lógico, no se satisface con una retórica más o menos brillante, exige pruebas, y no las encuentra en las teorías freudiana de los sueños y de la represión: «Hay que demostrar más».

• Es difícil saber por qué Freud ha dominado de forma tan profunda la imaginación del siglo XX. Existe un difícil equilibrio entre sus pretensiones «científicas» y sus atrevidas especulaciones. El profesor de Cambridge John Casey afirma: «Creo que me he librado de la influencia de Freud, y odio la sociología freudiana, que siempre busca motivos sexuales y "lapsus freudianos" en los motivos de actuación de las personas. Pero aún así no me parece posible librarme de la figura de Freud.

• Creo que el pensamiento de Freud ha deformado el pensamiento occidental, y que su pseudo-ciencia no dice nada nuevo sobre el mundo. Como dijo Wittgenstein, "en Freud no hay sabiduría, sólo inteligencia"».