Ludopatía
Fecha: 30/06/2008
 
• Yo me he tirado veinticinco años jugando, con una temporada de cuatro años en los que ya no jugaba, pero, como no conocía a nadie que me pudiese enseñar cómo se podía dejar esto, volví a recaer.

• No sé decir exactamente cómo empieza la ludopatía, puede ser que por la manera en que ha transcurrido tu vida, por cómo ha sido tu familia…

• Yo empecé a jugar poco después de casarme, también porque antes no existían tantas máquinas como hay ahora; hoy, toda la sociedad está llena de frases que te invitan a cosas que no son reales.

• Nosotros somos muy infantiles, y el paso de la adolescencia hacia la madurez no lo damos, sino que tenemos muchas ganas de jugar.

• En mi trabajo –yo estuve en un puesto de mando de una fábrica–, nadie notaba nada; el carácter del ludópata es muy amable y muy agradable para el entorno social, pero para la familia es catastrófico.

• El juego es necesario, pero controlado. Así, durante años malgasté todo lo que tenía. Después entré en una asociación, y llevo tres años y tres meses sin jugar a nada.

• La base de la recuperación es que tú vengas y te integres; la ayuda de los familiares es muy importante, pero como el enfermo no quiera recuperarse, no hay nada que hacer.