Apologética: Paradojas de la Fe Esperanza, Caridad... y humildad en Chesterton
 
• Cada una de estas virtudes incluye una paradoja en su propia naturaleza. Caridad, o significa perdonar lo que es imperdonable, o no es una verdadera virtud.

• Esperanza, o significa esperar cuando las cosas están ya perdidas, o no es una verdadera virtud.

• Y fe, o significa creer lo que es increíble, o no es una virtud. Caridad es el poder defender lo que es indefendible.

• Esperanza es el poder ser amables en circunstancias que sabemos bien son desesperadas.

• Cualquiera que sea el significado de fe, debe significar siempre una certeza acerca de cosas que no podemos demostrar.

• Pero existe otra virtud cristiana, más evidente, e históricamente conectada con el cristianismo.

• El pagano declaraba gozar de su propio yo. Pero el fin de su civilización ha demostrado que un hombre no puede gozar de sí mismo y seguir gozando de ninguna otra cosa...

• Mientras se suponía que el más pleno disfrute hay que encontrarlo extendiendo nuestro yo hasta el infinito, la verdad es que el más pleno disfrute hay que encontrarlo reduciendo el yo a cero.

• Humildad es lo que continuamente renueva el mundo y las estrellas. Es la humildad, y no el deber, lo que preserva de error a las estrellas, del imperdonable error de la resignación a la casualidad.

• Si viéramos el sol por primera vez, nos parecería el más temible y hermoso de los meteoros. Pero cuando lo vemos ya la centésima vez lo llamamos la luz de un día común y corriente.

• Quisiéramos entonces exigir seis soles, o exigir un sol azul o uno verde. La humildad nos pone siempre en la primera oscuridad. Allí toda la luz es brillante, sorprendente e instantánea».