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| Verdad: El imperio de lo efímero |
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| • En el clarificador ensayo, publicado en la revista Nuestro Tiempo, de octubre de 2005, titulado Los guiños del posmodernismo, los profesores Pablo Vázquez y Jaume Aurell se preguntan: ¿cómo ha tomado cuerpo, entonces, el posmodenismo?
• «En el imperio de lo efímero se encuentra una de las proposiciones clave de la ambición posmoderna. La presencia de personajes sin nada importante que contar en los medios de comunicación es una de las señas de identidad de la sociedad posmoderna. • Un reino de lo intranscendente, que tiene en la exposición de lo personal, de lo íntimo, una de sus más grandilocuentes señas. La basura –el arte basura, la literatura basura o la tele-basura– se comercializa a precio de oro. • Se vende el yo en los programas de televisión, que buscan sobre todo el espectáculo antes que la información, y el juicio antes que la reflexión. • Los programas donde se muestra lo privado son los que tienen más éxito de público. Las amas de casa se convierten en las protagonistas efímeras de los dominicales de los periódicos, y el que fue ayer una estrella por méritos propios es sorprendentemente olvidado en menos de seis meses. • Los espectáculos de masas se han convertido en los verdaderos actos sociales en los que encumbrar al nuevo sol mediático. No importan ya las personas, sino, simplemente, los personajes». |