Verdad: Pensamiento acrítico
 
• La idea del pensamiento acrítico, provoca que se acepte todo sin entrar a cuestionarlo. Para don Alejandro Navas, una de las causas de la perversión del lenguaje es el «rechazo de los valores absolutos. Se ha roto el consenso en los valores básicos».

• Explica este profesor que ahora cada uno crea la realidad a su antojo, los conceptos ya no son buenos o malos per se, sino que se convierten en buenos en la medida en que están legalmente aceptados. Por eso, por ejemplo, hay tanta urgencia por asimilar las uniones homosexuales.

• El Gobierno cree que, mediante una ley, podrá cambiar el significado de la palabra matrimonio. Don Alejandro Navas recuerda que, «para Karl Popper, aferrarse a los dogmas es abrir las puertas al totalitarismo, y explica que, en la actualidad, el dogma es rechazar todos los dogmas».

• Cuando todo es relativo y no hay valores absolutos, el lenguaje corre un grave peligro: a los significantes (la forma de la palabra) ya no les corresponde necesariamente un determinado significado (el contenido de la palabra).

• Al evocar el término matrimonio, muchos lectores pensarán en la unión del hombre y la mujer. Pero un proyecto de ley pretende que, en el mismo continente (la palabra matrimonio), se incluya otro contenido (la unión de
homosexuales).

• Don José Manuel González Torga concluye diciendo que, «en el fondo, todos estos temas entran en el mundo de George Orwell, que ya anticipó la perversión del lenguaje al hablar de la neolengua impuesta por el Gran Hermano en la novela 1984».