TIPICOS TOPICOS: ¿dónde está la alegría?
 
• Queridos jóvenes, la felicidad que buscáis, la felicidad que tenéis derecho de saborear, tiene un nombre, un rostro: el de Jesús de Nazaret, oculto en la Eucaristía.

• Sólo Él da plenitud de vida a la Humanidad. Decid, con María, vuestro Sí al Dios que quiere entregarse a vosotros. Os repito hoy lo que dije al principio de mi pontificado: «Quien deja entrar a Cristo (en la propia vida) no pierde nada, nada, absolutamente nada de lo que hace la vida libre, bella y grande.

• ¡No! Sólo con esta amistad se abren de par en par las puertas de la vida. Sólo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades de la condición humana. Sólo con esta amistad experimentamos lo que es bello y lo que nos libera» (Homilía en el solemne inicio del ministerio petrino, 24 de abril de 2005).

Estad plenamente convencidos: Cristo no quita nada de lo que hay de hermoso y grande en vosotros, sino que lleva todo a la perfección para la gloria de Dios, la felicidad de los hombres y la salvación del mundo.

• Os invito a que os esforcéis estos días por servir sin reservas a Cristo, cueste lo que cueste. El encuentro con Jesucristo os permitirá gustar interiormente la alegría de su presencia viva y vivificante, para testimoniarla después en vuestro entorno.

• Que vuestra presencia en esta ciudad sea el primer signo del anuncio del Evangelio mediante el testimonio de vuestro comportamiento y alegría de vivir.

• Elevemos de nuestro corazón un himno de alabanza y acción de gracias al Padre por tantos bienes que nos ha dado y por el don de la fe que celebraremos juntos, manifestándolo al mundo desde esta tierra del centro de Europa, de una Europa que debe mucho al Evangelio y a los que han dado testimonio de él a lo largo de los siglos.

Extraído del Discurso en la JMJ de Benedicto XVI en la fiesta de acogida de los jóvenes, en el embarcadero de Poller Rheinwiesen, de Colonia
Jueves 18 de agosto de 2005