Libertad: La libertad perdida: Adicción al móvil
 
• Hay personas cerca de nosotros que están pasando por un gran sufrimiento.
• Desde hace algún tiempo, se está haciendo cada vez más patente el fenómeno de las nuevas adicciones:
• El juego, las compras, el sexo, el trabajo, las nuevas tecnologías… atan a muchos a una dependencia que no está asociada a una sustancia concreta.
• Sin embargo, quienes presentan alguna de las manifestaciones de este fenómeno nuevo –la llamada adicción sin drogas– padecen uno de los mayores dramas que puede experimentar el ser humano: la pérdida de su libertad.
• Veamos un ejemplo:Adicción al móvil. «Tuve que dejar de estudiar»

• Cuando cumplí dieciocho años me compré un móvil. Mi madre no me lo quería comprar, así que me lo compré yo.
• Aprendí a meterme en el chat y empecé a conectarme. Conocí a mucha gente, pero empezaron a llegar facturas de más de 100.000 pesetas.
• Yo estudiaba y tuve que dejarlo, porque no estaba atenta en clase; estaba sólo con el móvil, y nada más.
• Cuando me empezó a faltar dinero, comencé a robar a mi familia y a sacar dinero de hasta debajo de las piedras, hasta que mi madre decidió poner fin a esto.
• Me llevó al centro donde estoy ahora. Llevo ya tres años y estoy bastante bien, pero al principio me costó asumirlo.
En cuanto a la recuperación, si se ponen ganas, uno se puede recuperar; si no, cuesta mucho. Es muy importante reconocer que tienes un problema.