Religión: ¿Es egoísta pensar en el Cielo como premio?
 
• Si Dios fuese kantiano –decía C. S. Lewis–,no nos aceptaría hasta que fuésemos a Él por los más puros motivos, entonces nadie podría salvarse.
• Kant pensaba que ninguna acción tenía valor moral si no se hacía sin contar para nada con el atractivo o la inclinación hacia esa buena obra.
• la opinión popular parece estar de parte de Kant. Si una persona hace lo que le gusta hacer se dice “ no tiene mérito”.
• Sin embargo, frente a Kant se alza la verdad subrayada por Aristóteles: “cuanto más virtuoso se vuelve el hombre, tanto más disfruta de los actos de virtud”.
• Afortunadamente, Dios no es orgulloso ni kantiano, y la esperanza de recompensa o el miedo al castigo no tienen por qué pervertirlo todo.
• Hay diversos tipos de recompensas. Unas pueden ser adecuadas a determinada acción, y otras no.
• El dinero, por ejemplo, no es recompensa natural para el amor, y por eso llamaríamos mercenario al hombre que se casara por dinero.
• En cambio, el matrimonio parece un premio apropiado para quien ama verdaderamente a una persona, y no llamaríamos mercenario a un enamorado por desear conquistar a su pareja y llegar a casarse.
• Una recompensa apropiada y conveniente a una acción, no tiene por qué envilecer esa acción; al contrario, es su natural culminación.
• Los educadores demostrarán su maestría sabiendo despertar en los alumnos esa pasión por aprender, haciéndoles vislumbrar el fin por el que se están esforzando.
• Motivar a los alumnos haciéndoles pensar en un premio futuro no tiene por qué ser algo corruptor. Puede ser la clave de la verdadera motivación.

• Por naturaleza, todo hombre busca el bien. El innato deseo humano de felicidad nos lleva hacia él.
• Todo lo dicho es compatible con que el hombre busque y ame a Dios por sí mismo. Por ese Amor indecible que nos ha mostrado NSJ